Las lluvias que se registraron durante la noche sobre Concepción dejaron como saldo calles cubiertas de agua, dificultades para circular y familias afectadas en distintos barrios, entre ellos el barrio Alvear, uno de los sectores más comprometidos. Si bien durante la mañana el tiempo mostró una mejora momentánea, la situación sigue siendo inestable y persiste la preocupación ante la probabilidad de nuevas precipitaciones.

En la calle 9 de Julio, el desborde de la acequia Los Méndez -que transporta agua proveniente del río Chirimayo- provocó anegamientos que, según relataron los vecinos, llegaron a extenderse hasta cuatro cuadras durante la madrugada. Con el correr de las horas el nivel descendió levemente, aunque en algunos puntos el agua aún alcanza los tobillos.

“Esto no es nuevo, pero esta vez fue mucho peor”, expresó a LA GACETA una vecina del barrio, quien apuntó directamente contra modificaciones realizadas en zonas rurales cercanas. “La gente con finca pone un surco más y borra los desagües. Para algo estaban hechos. El agua tiene que salir por algún lado y termina volviendo por donde puede”, denunció.

Los testimonios recogidos en el lugar por Buen Dia Verano coinciden en que antiguos canales y pasos de agua, incluso aquellos que atravesaban por debajo de las vías del ferrocarril, fueron cerrados o tapados con el paso del tiempo, ya sea por el avance de cultivos, construcciones precarias o la ocupación de terrenos. Esta situación habría generado verdaderos “embalses” que impiden el normal escurrimiento, prolongando las inundaciones y agravando los daños.

“Hace dos años también nos inundamos, pero el agua corría más rápido. Ahora queda estancada, el suelo ya está saturado y cuando sale el sol se pierde todo igual”, relató otro vecino, quien advirtió sobre las consecuencias para las viviendas y las chacras de la zona. Según dijeron, en algunos sectores las pérdidas productivas ya serían totales.

En cuanto a la asistencia oficial, los habitantes del barrio manifestaron su malestar por la falta de respuestas concretas. Aseguran que personal municipal recorrió el lugar, pero sin relevar necesidades ni brindar ayuda directa, más allá de algunas bolsas dejadas en la zona. “Pasaron, miraron y se fueron. Nadie preguntó qué hacía falta”, lamentó una de las entrevistadas.

Desde el barrio también confirmaron que hubo evacuados de personas mayores, niños y vecinos con problemas de salud. Algunos fueron alojados preventivamente en dependencias municipales.

Mientras tanto, las autoridades locales mantienen el monitoreo ante la crecida de los ríos Gastona y Chirimayo y recomiendan extremar las precauciones, ya que el pronóstico anticipa un escenario climático inestable, con posibles lluvias durante el resto del día y la madrugada.